Predicción contra destino

Y como quien no quiere la cosa te encontré.
Te encontré como la noche encuentra el día,
como al mesías se le revela una profecía,
como las mañanas reclaman su café.

Y como quien no quiere la cosa te necesito.
Te necesito como una madre a su bebé,
como una respuesta requiere su porqué,
como Munch concibiendo El grito.

El oráculo erró en su vaticinio,
no podía estar más equivocado,
sostuvo que el pesar era mi dominio,

calavera, tarambana, descerebrado,
vicioso desprovisto de raciocinio...
Mi destino por ti ha cambiado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario