Último aliento

El dia en que yo me muera
ladrarán los mastines
al librarse de sus collarines
y el mundo dará otra vuelta entera.

El último aliento llenará mis pulmones
ataviado con el atuendo de la añoranza,
concederé aura a la definitiva mudanza
y convocaré vasallos de los centuriones.

El artífice del deterioro
llevará la Luna sobre un hombro,
y al abrir la mente, con asombro,
descifrará el bostezo más sonoro.

El final de la aventura 
no es donde descansan las almas,
no es un cuento de hadas,
es la frialdad de la sepultura.