Corrupción

El fanfarrón profundizó en el arte del soborno,
recitaba embustes, mendigaba confianza,
con delirios de vanagloria dilatados por su entorno
silenciaba la justicia, legada y tóxica balanza.
La candidez propagada encubría su trastorno,
enjuiciaba los valores, exhalaba alabanzas,
henchido por cínicos elogios de su contorno.

No hay comentarios:

Publicar un comentario