Historia negra

Nacimos con la maldición,
sangre en los senderos,
el himno de la nación
es no hacer prisioneros.

Balas en el corazón
en asedios traicioneros,
no atendemos a razón,
no hay honor en nuestros fueros.

Somos escoria sin heroísmo,
somos fachada llorona,
veneramos el sadismo
del Tigre de Barcelona.

Hay una justicia distinta
para cada persona,
mentiras en la tinta,
ponzoña anfitriona.

Movida de arrabal

Sombras conectan con la oscuridad
en los callejones del arrabal,
bajo el manto de la clandestinidad
se desata el lado visceral,
lo radical convertido en normalidad.

Putas de todo género y edad,
incuestionables hermosuras
en la flor de la feminidad
aprovechan con premura
un impulso de infidelidad.

Mendigos sin cabida en el sistema
evitan el hambre de soslayo
con la inanición como esquema.
Otros prueban con el caballo,
pero ése es otro tema.

Redes

Adorar los sagrados males
de los gurús de la sociedad,
exponiendo datos personales
en supurantes redes sociales.

Plagiando otros andares, 
otras enseñas de identidad, 
obtusos los occipitales
de mánager de comunidades.

Implantar odio a otras voluntades,
haters en la clandestinidad,
influencers de infelices avatares
tras el caos de pandemias digitales.

Trazos perversos

Cuando se fue la luz aparecieron los grillos,
una oscuridad paulatina engullía calmada,
segura de desaparecer al llegar la alborada,
el ciclo de la eternidad como algo sencillo.

En un sótano alguien pintaba en carboncillo
una escena con minuciosidad detallada,
una escena de psicopatía perfeccionada
mientras apuraba el último cigarrillo.

Un reguero de cadáveres despojados de decencia,
nigromancia y renacimiento en espiral,
perfeccionismo y muerte en un acto final,
una escena de
 intensa y soberbia demencia.

Un amo mundanal

Mi amo vivía a un ritmo veloz,
mi amo huía de una muerte segura,
mi amo amaba a esa maldita bruja
que profana el alma con su voz.

Sintió que le amarraban un morral,
que de su rebeldía no quedaba jugo,
le dominaron bajo el ordinario yugo
de quien elige los baremos de lo normal.

Se deshizo de varias obsesiones
bajo una luna resplandeciente,
nada perturba eternamente,
y danzó con sus tentaciones.

Mi amo quiere volver a reinar
por que todo le parece viable,
en su ambición inacabable
incluso Othar le resulta vulgar.

Albor de una nueva época

No sabes aún la razón pero cuando más elocuente y creativo te sentías era cuando escudriñabas tus adentros.

Tu potencial dormitaba como si de todo quisiera guarecerse, podrías haber sido un grande entre los maestros.

El prodigio se malogró por tu falta de constancia, como un océano dando paso al más vasto de los desiertos.

Tu percepción se deformó grotescamente y tu psique quedó rota, despojándote de todo temperamento.

Y ahora, en la fundación de un nuevo orden, haz resonar tu voz en un cielo deshabitado, con el hálito rebelde de un no-muerto.

Levántate, sin remordimientos, sin cancamurria ni baticor, y esciente de poder gozar como neofénix eviterno.

Maestro de lo épico

Hace diez años desapareció el Bastión,
y con él el último héroe de la capital.
Desde entonces se ha extendido el Mal,
su dominio alcanza hasta el último rincón.

Y ahora apareces tú con tu determinación,
y pretendes que de ti me haga cargo,
que despierte de mi letargo 
como instructor de la devastación.

Oigo voces cuando estoy sereno,
sabes que llevo a mi espalda mil muertos.
He enviado a muchos a los infiernos
y en mis sueños vislumbro su desespero.

Sin embargo aceptaré tu reto,
será un encargo épico y violento,
no seré gentil con tu entrenamiento
y dominarás mi método secreto.

Tu privilegio será el conocimiento
de una técnica que he perfeccionado.
Iniciarás la senda con un valor osado,
intimidante muestra de tu convencimiento.

Es hora que generes una conmoción,
importuna al Imperio con tu escandalera,
no quieras una libertad pasajera
e instituye un mundo sin discriminación.

Joker

Soy el arlequín que arrebatará la esperanza,
soy el éxtasis de mi adorada perversidad,
soy el enemigo del que ronda la nocturnidad,
de ti, caballero oscuro de la venganza.

No quiero expiar nada ni que me perdonen,
quiero que vinculen tu nombre a mi veneno,
quiero ver arder la ciudad tranquilo y sereno,
poco importa que mis fieles me abandonen.

Experiència cíclica

Quan t'han acorat l'essència 
i sents que et manca la força,
al vòrtex de la densa foscor
una llum esqueixa la negror,
et vesteix amb una escorça 
i deixa una advertència.

Però l'amor és incoherència,
és desordre i reestructuració,
no entèn de nafres tangents.
Aventures quelcom negligents
són raó de novella incursió,
són raó de pròpia indulgència.

Entrelazados

Concluyendo preliminares
en el lecho donde me fundo,
tu entrepierna es el submundo 
que anhelan mis soñares.

El jardín de los manjares
del monte que está oculto
en el valle más profundo,
donde pecan mis andares.

Vigor de despertares
del artillero vagabundo,
revoluciones por segundo
guarecido por capilares.

Contracción en los altares,
éxtasis de un dios fecundo,
festejo del placer rotundo
entre espasmos musculares.