Maestro de lo épico

Hace diez años desapareció el Bastión,
y con él el último héroe de la capital.
Desde entonces se ha extendido el Mal,
su dominio alcanza hasta el último rincón.

Y ahora apareces tú con tu determinación,
y pretendes que de ti me haga cargo,
que despierte de mi letargo 
como instructor de la devastación.

Oigo voces cuando estoy sereno,
sabes que llevo a mi espalda mil muertos.
He enviado a muchos a los infiernos
y en mis sueños vislumbro su desespero.

Sin embargo aceptaré tu reto,
será un encargo épico y violento,
no seré gentil con tu entrenamiento
y dominarás mi método secreto.

Tu privilegio será el conocimiento
de una técnica que he perfeccionado.
Iniciarás la senda con un valor osado,
intimidante muestra de tu convencimiento.

Es hora que generes una conmoción,
importuna al Imperio con tu escandalera,
no quieras una libertad pasajera
e instituye un mundo sin discriminación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario