Rave

El mundo unido por el mestizaje,
la ONU reducida a una rave,
plebeyo, noble, bufón o rey,
la euforia como único equipaje.
Donde todas las culturas caben
en varias rayas de speed,
y otras drogas que ingerir
esperando que no te maten.

Dioses artesanos

La bondadosa criatura
acabó olvidando amar,
la arrancaron de su altar
para acabar en la basura.
Infectada por la magnitud
de los actos no correspondidos,
no alcanzando la plenitud
por miedos aún incomprendidos…
sucesos prósperos o contrarios,
espirales de la cobardía…
esa mujer creada un día
por manos de dioses artesanos.

Infinitamente

Observamos el vasto abismo estrellado
en busca de nuestras almas perdidas,
esperando encontrar el perdón
de un pecado que permanece.
Procuramos comernos de un bocado
la felicidad a veces compartida,
aceptando con suma resignación
la oscura sociedad que amanece.

La metamorfosis del buen hombre

Tú, que viste la luz
en tus días de eterna migraña,
que conseguiste olvidar
tus ansias de pálida guadaña,
provocaste la metamorfosis
del buen hombre…
Ninguna verdad apaciguará
la traición que me rompe,
ninguna perversión podrá
ser usada en mi nombre…
No tengo determinación
para fines tan nefastos,
ya no tengo ganas
de satisfacerte con mis llantos.

Intrusas del corazón

Como el triste semblante
del payaso de circo ambulante,
como el eterno Romeo
tras la sirena del deseo,
como el oscuro periplo
de un héroe maldito,
como un falso fugitivo
huyendo sin motivo.
En el limbo ya no hay luciérnagas
ni lunas llenas que compartir,
ni panaceas del dolor,
ni intrusas del corazón,
ni diarios de un sinvivir.

Palabras con sentido

Deseos imposibles,
tediosas compañías,
rutina comprensible,
energías negativas.
Recuerdos olvidados,
comparaciones mezquinas,
desidia, autoengaño,
la peor de las mentiras.
Impasible corazón,
excesos convulsivos,
apatía, desazón,
instinto improductivo.
Corrosivos pensamientos,
lascivia exagerada,
inútiles escarmientos,
¿el todo o la nada?

Masturbación

Cuando un apetecible suspiro
no es más que 21 decibelios,
y el corazón papel frágil y crujiente.
Cuando de mi nada surge una figura a traición,
una silueta lacerante,
femenina y ardiente.
Cuando un beso no es más
que una foto en la pared,
y la soledad una sombra íntima y creciente…
mi mente busca una huida.
Y con ansia de apagar esta sed
reinvento momentos de placer
y disfruto del vacío de mi simiente.

Busco epitafio

Bajo el insostenible peso del fracaso
busco epitafio para un romántico idealista,
y en las calles vacías, almas escurridizas,
pero hambrientas como tú, piden paso.
Ya sólo encuentro refugio en tu alcoba,
segadora de almas, coleccionista de corazones,
y en esta celda oscura, aprisionado por mis temores,
dejaré de luchar, aceptaré esta amarga derrota.